domingo, 5 de octubre de 2014

Ni ellas mismas

Ni todas las puertas rotas del mundo pudieron separarlas

La llamaron confusión, dulzura

Y fue una auténtica putada.
La llamaron tristeza y con amor, amargura. Ella decía que su nombre era "distancia", pero todos sabían que era una puta en brazos del rey cariño. La odiaron y enterraron bajo palabras sucias, y ella se alzó en sus almas y les arrancó las piernas y los brazos y los ojos y sólo dejó oídosparaquepudieranecharse de menos, tan de menos...tanto... tanto              que                    doliese                    cada                                  segundo                                 menos                     
para



verse





Es la distancia, dulzura. La puta distancia.                     

sábado, 27 de septiembre de 2014

¿Cómo puedes estar hasta las narices
de alguien como tú
-de hecho, tú
sin siquiera conocerlo?

sábado, 20 de septiembre de 2014

Perdimos. Nos encontramos. Nos hicimos.

-K-
Lo primero que perdimos fue la esperanza. Perdimos cosas que no habíamos pensado, que ni siquiera conocíamos. Perdimos orgullo, valor e inocencia. Perdimos fuerza, pasos hacia delante y borrones en la cuenta de permanencias.
-n-
Perdi...perdí a mi Bestia. Y eso es bueno. Nos perdimos, Bestia, y nos encontramos mejores. Encontramos lo esquivo, lo realmente solitario, las esquinas de habitaciones año tras año. Refugios fríos en casas cálidas, compañeros y no amigos, pero refugios a los que tú (Bestia mía, mi amiga, mi yo...) te acostumbraste y llamaste hogar.
-M-
Lo que perdimos, lo que rechazamos, ajeno a nuestra sangrante lucha, Bestia...lo que perdimos era lo que amábamos de nosotras, la parte del "yo" que no era "yo". Lo perdimos por nuestro afán de conocernos mejor, sin saber...
-12-
Sin saber. Pero sabíamos que lo perderíamos. Y parte de lo que perdimos fue bien perdido. Sólo en parte, cambiamos para rozar nubes y dormir sin preocupaciones.
-17:-
Lo que perdí. Por estupidez, por sufrimiento, por dramatismo adolescente, por lo que pudiera ser y porque entendí que mis manos no podían moldearlo todo, trazarlo todo, abarcarlo todo. Lo que perdí porque yo me alejaba y lo veía todo desde lejos, porque fui idiota y me tragué la mentira del espejo.
-41-
Lo perdí por dejar de amarme, y era yo quien dejaba de amarlo. Y no podía superarlo, Bestia. No pude superarlo.




martes, 9 de septiembre de 2014

Sobre y bajo tú

Cuando el corazón es una verdadera patata
-por estar lleno de raíces-
disecciónate y atiende a la punta de los dedos.

domingo, 7 de septiembre de 2014

Eh.

Feliz cumpleaños

miércoles, 27 de agosto de 2014

Sobre qué, cuánto

No hay día sin edad ni fuego desarmado
en cada muérdago y esquina
me duermo
haciendo entretejidos mis sueños descarnados
y entre jirones de ilusión y cafeína
me cierno
sobre pájaros sin dueño y mundos empapados
llenos de afición a una distopía
y pienso
en qué ideales sin razón han sido descartados
por algo menos que una lluvia fría.