miércoles, 22 de diciembre de 2010

Talkin' about a revolution

Esa sensación que no me deja dormir ha vuelto.
Sensación de distancia, y al tiempo, sé que todo lo que quiero está cerca.
Noto que en mi vida, en lugar de kilos, hay kilometros de más; sin embargo, soy feliz aún si ella no está.
Mejor ser siempre un poco feliz, aún con cosas pequeñas, para ser más feliz después.
Y yo sigo sin poder dormir.

viernes, 10 de diciembre de 2010

Fly




Hacía frío allá arriba.
Lara se arrebujó en la chaqueta y se frotó las manos, calentándoselas. Sentía que tenía un cubito de hielo por nariz, así que se subió la bufanda. Hasta los ojos le lloraban, por culpa del viento; pero le gustaba mantenerlos bien abiertos cuando miraba hacia arriba. A las nubes. Al cielo, estuviese del color que estuviese. Y en concreto, ese día estaba a punto de llover. El cielo estaba casi completamente negro, y al levantar la vista Lara casi sentía vértigo. Curioso que no fuese mirando hacia abajo, dado que estaba en la parte más alta de la catedral.
Se asomó al borde, estirando los brazos a los lados; una gota de lluvia le cayó en la palma de la mano derecha. Sonrió.
¡Había tantos motivos para ser feliz! ¡Tantas cosas, pequeñas y grandes, que siempre estaban ahí!
Los pequeños detalles. Los incondicionales, como el señor que siempre estaba a las ocho y siete de la mañana en la parada del autobús; los cambiantes, como el atardecer de cada día. Los que estaban pero no estaban, como sus amigos; y quien estaba cuando no tenía que estar, como su jefa… Y el olor del café, el de la hierba, el de la rueda de la bici… el sabor a tostada, a huevo frito, a alcachofa… Puaj…
¡Y tantas preguntas! ¡Tantísimos misterios y sensaciones por descubrir!
¡Como enamorarse!
¡O viajar a muchos sitios!
¡O como volar!
Como rozar el cielo… volando libre… con el viento frío casi cortando su piel…
¿Cómo sería volar? ¿Qué… se sentiría, esa nada bajo tus pies?
Los pies se cansaban de andar. De sostener el peso del cuerpo, del alma, de las ideas… de los recuerdos y la ropa mojada…
¿Tenía la ropa mojada…?
Y el pelo… y la cara también…
La lluvia resbalaba por su piel morena, por su rostro y sus labios; podía ver el vaho que surgía de su respiración. En sus oídos resonaban sus firmes y regulares latidos: tu-tum, tu-tum, tu-tum…
También escuchaba la lluvia contra el suelo, y el viento silbando entre los edificios…
Esas preguntas sin resolver… ¿no sería más fácil olvidarse de ellas? ¿Alejarse, perderlas entre las nubes…?
Lara sonrió y dio un paso adelante. Otro. Y otro…
¿No sería más fácil…
Saltó.
…echar a volar?

martes, 30 de noviembre de 2010

Green-eyed girl

I'm just here, babe
Watching how the snow falls
And covers the ground with white
'Till the night make me blind
I'll be right here, with a smile
Looking for the green-eyed girl
In one of these few snow days
One of these few snow days

miércoles, 24 de noviembre de 2010

La primera carta

"Te escribo hoy porque con estas palabras pretendo acariciarte, ya que mis manos no te alcanzan. Quiero que en tus oídos resuene la más triste y bella canción del mundo, para llevarte así de la mano en el camino que has seguido. Pretendo hacer que vivas ese verano que siempre recuerdas, esas imágenes desgastadas que tenemos en el olvido; escucha, escucha los acordes… ¿qué piensas?
Te escribo ahora, en este mismo instante, porque tu voz no se va de mi cabeza; porque no quiero ya nada sino rozarte el corazón aunque sea haciéndote llorar con esta carta. Porque mi único cielo por tocar eres tú y aún así eres el más inalcanzable. Porque, ya que no puedo estar contigo, me haré parte de ti convirtiendo mi piel y alma en estas palabras. Escucha, escucha ese piano… ¿qué piensas?
Te escribo para que sepas que ya no seré quién soy; a partir de ahora, viviré en esta carta y, como la música que escuchabas y ahora termina, moriré cuando dejes de leerla"…





(La canción me redujo a un estado casi de inconsciencia, asi que realmente no sé lo que escribí; pero, como me inspiró, recomiendo leerlo con la canción)

sábado, 20 de noviembre de 2010

TSNR

Y es que el verdadero amor debería acojonarnos, destruirnos, para después resucitarnos...

viernes, 19 de noviembre de 2010

Sin palabras

Porque no hacen falta

jueves, 18 de noviembre de 2010

# 4 Huele a tormenta

Se avecinan examenes... ayayayayay!
Pero bueno, mañana será día de relax. Luego ya, que venga lo que sea...