Me resulta dulce esa tendencia de mis dedos hacia la armonía. Al equilibro, a la completud, a esa belleza en cierto modo fugaz y eterna a grandes rasgos. Me gusta la dulzura del simple desear, sin saber, del necesitar, del creer en una tierna estabilidad, suave y constante.
¿Sabes...?
Se parece mucho a ti.
Ese roce imperceptible, esa imparable caricia de la vida que hace temblar al universo... ¡Renace! '¡Renace en ti, en todas esas cosas que tú eres, y déjate ser el mundo, el trueno, la chispa, el bello ser humano que nunca dejaste de ser!
lunes, 27 de febrero de 2012
miércoles, 22 de febrero de 2012
Sobre devoción y princesas
Aún quedan en mí los recuerdos de príncipes,
de cuervos,
de las huellas del reloj de entrega.
de cuervos,
de las huellas del reloj de entrega.
martes, 21 de febrero de 2012
Cuando mides los años
Me desgasto la piel y las uñas pensando
en todas las cosas que ya no quedarán,
una suerte de pasado extinto,
en su tiempo futuro inminente,
en su lugar, fugaz presente
de sensaciones,
de recuerdos,
de eco.
Puede que me quede sin yo,
sin mi,
de tanto y tanto pensar,
con un extraño echar
-y no echar
de menos.
en todas las cosas que ya no quedarán,
una suerte de pasado extinto,
en su tiempo futuro inminente,
en su lugar, fugaz presente
de sensaciones,
de recuerdos,
de eco.
Puede que me quede sin yo,
sin mi,
de tanto y tanto pensar,
con un extraño echar
-y no echar
de menos.
lunes, 20 de febrero de 2012
Los días de conciertos, de noches y abrazos
No más que silencio
que besos,
música,
sábanas,
para crear recuerdos.
que besos,
música,
sábanas,
para crear recuerdos.
jueves, 16 de febrero de 2012
A las respuestas sin pregunta
Hoy, se recortan las estrellas
contra el espejo;
un mar de sueños,
un caos de terciopelo y suavidad.
¿Quién eres?
Y la pregunta se desdibuja
entre mis labios y los suyos,
entre su ser y mi no ser,
en esa suavidad solo de palabra.
Se repite, interminable,
inacabable e inabarcable;
en mi mano y en mi frente
resuena el Eco.
¿Quién?
contra el espejo;
un mar de sueños,
un caos de terciopelo y suavidad.
¿Quién eres?
Y la pregunta se desdibuja
entre mis labios y los suyos,
entre su ser y mi no ser,
en esa suavidad solo de palabra.
Se repite, interminable,
inacabable e inabarcable;
en mi mano y en mi frente
resuena el Eco.
¿Quién?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)