domingo, 7 de septiembre de 2014

Eh.

Feliz cumpleaños

miércoles, 27 de agosto de 2014

Sobre qué, cuánto

No hay día sin edad ni fuego desarmado
en cada muérdago y esquina
me duermo
haciendo entretejidos mis sueños descarnados
y entre jirones de ilusión y cafeína
me cierno
sobre pájaros sin dueño y mundos empapados
llenos de afición a una distopía
y pienso
en qué ideales sin razón han sido descartados
por algo menos que una lluvia fría.

sábado, 17 de mayo de 2014

De poca va la cosa

Ese es el camino, pero ni ese, ni es, ni el, ni camino son; sin embargo TÚ, tú sí que eres. Eres tanto que eres poca cosa; y las pocas cosas que hacen cambiar al mundo no hablan de caminos trazados porque eso no existe. Los que son poca cosa se las apañan como pueden, y apañárselas significa llegar hasta donde a ti te de la gana; porque las palabras no son más que palabras, las palabras no son, y tú...tú eres.

Descalma descansa descalza

Pensé que tal vez pudiese apilar cama sobre cama hasta conjurar el sueño; pero acabé durmiendo en un escalón de piedra, entre un ligero silencio negro que empezó a desteñir cuando apareció el sol.

martes, 13 de mayo de 2014

Los intocables

Nada hay más inamovible que lo intangible.
Un soplo, una imagen.
Ssh, vuela, vete lejos... aunque algún día vuelvas. El viento seguirá.
Seguirá...¿qué?

sábado, 3 de mayo de 2014

Si pudiera no hacerlo, prometo que así lo haría. Pero no puedo. Es pura envidia, negra y densa.

viernes, 28 de marzo de 2014

Madre, Tierra, tú y tu humanidad

He amado, y he perdido.
Escucha mi canto, humano. Jamás volverá a ser igual.
Desde el principio he sangrado por ti.
Mi vida, mi ser, ha pasado a ti
desde que despertaste en este universo oscuro.
Naciste en una explosión de amor,
entre destellos de estrellas.
Es tan simple como millones de años concentrados en carne y piel
en emociones que revientan las barreras de lo que ni siquiera conoces.
He amado y he perdido
en un simple e inmenso estallido;
todo mi cielo se ha extinguido y ha vuelto a nacer por ti.
Has caído sobre mi tantas veces que no puedo contarlas
tantas como me has amado y me has odiado,
tanto como yo te quiero, como te siento.
Me quemas. Me rompes, me ciegas, me violas, me desangro por tus miles de heridas.
Pero ambos latimos con la fuerza que derrochamos en amar;
aunque nos quedemos sin sangre,
la vida seguirá siendo una simple, inmensa y eterna explosión.