sábado, 7 de marzo de 2015

La respuesta siempre será 42. O no, tal vez ese es el lugar.

¡Gracias, gracias, gracias! ¡Muchas gracias!
Da igual: con nieve o calor, esa campa siempre será esa campa. Voy a amarla hasta que mi cuerpo pueda formar parte de ella.

martes, 24 de febrero de 2015

Ops

Hace tres semanas que no te escribo. Algo. No sé el qué.
Deja que te comente un silencio.
Pop. Ya no está.
Seguro que has respirado o dejado de respirar en ese silencio. Fíjate, qué curioso. Pero esto no es un comentario apropiado. Pop.
Pop. No, ciertamente no. Pero da más o menos más que igual, más bien menos que más. Rima(s)me. Marca registrada, por cierto, aquí y ahí donde fuera que fuese. Porque fue, ¿o no?
Pop, pop, pop. Clausuramos la actuación. Ya puedes respirar o dejar de respirar. Pop.

martes, 3 de febrero de 2015

De según la mentira y el centímetro

Cuanto más lo pienso
-sin pipa en la boca, sin pájaros en el pelo, sin las gafas de verte de cerca-
más me doy cuenta de cuánto no te quiero.
De cuánto no te echo de menos. Y
-antes de que me frunzas el ceño,
me mires con palabras de susto
y me veas la risa de cuando doy la vuelta a tus cosas-
de cuánto de todo esto es verdad
(todo)
cuando estoy contigo
porque soy tú.

lunes, 12 de enero de 2015

Malactriz

Si me has convertido deja mi cabeza convencida en ser una pared de ladrillo,
con dos ventanas para destapar tu seductora indiscreción,
para irrumpir en tu provocadora ingenuidad
-qué mal finges, y qué bien te queda-

sábado, 10 de enero de 2015

En el extraño

Y en el desvelarse del mundo los sueños son más caos que rutina
y arde el fuego urgente, como la vida

viernes, 2 de enero de 2015

Un hilo

Hasta el bostezo ahora es menos intenso.
Soy una alfombra
y no hago nada.
Nada, nada, nada
como los peces,
que abren la boca y te miran
muy fijamente,
con su mente fijando burbujas en el coral
sobre la roca fría y gris azul,
azul cielo pero no tan cielo,
cielo para los que bajo piedra hacen tierra
y polvo, ceniza suave como tocar el aire.
Me lleno los pulmones con nada,
como los que no son peces, por ser más grandes,
tragan seres con sólo imaginarlo
-te imaginas, qué dilema para un vegetariano.

miércoles, 31 de diciembre de 2014

Beligerante como tantas otras veces

Como la Bestia cuando se eriza, se irrita
porque no puede hacer nada
ni sujetarme
ni lanzarme
ni romperme
ni arreglarme
y se queda la ropa varada
y con su boca afilada ella grita,
y los barcos vacíos se dan la vuelta
y muestran todo su silencioso interior.
En medio, somos más felices que nunca
beligerantes, azules bajo el agua.