Ese roce imperceptible, esa imparable caricia de la vida que hace temblar al universo... ¡Renace! '¡Renace en ti, en todas esas cosas que tú eres, y déjate ser el mundo, el trueno, la chispa, el bello ser humano que nunca dejaste de ser!
lunes, 28 de enero de 2013
¿Cuál es el encanto de los errores pasados?
Todo parece quedar entre el ayer y el hoy. Todos esos tiempos, peores y mejores; todos los momentos que nos han marcado, todas esas cicatrices pequeñas que no desaparecen por miedo a olvidarlas. Todo, contenido en un tiempo pasado, guardado en una memoria poco objetiva.
¿Por qué dejar de recordar parece ser peor que un asesinato? ¿Acaso se hace igual, con premeditación y alevosía? ¿O es la llegada de más ayeres lo que entierra esas marcas a medio ocultar?
Y es ese pasado, tan vivo en nuestras cabezas, sobre el que no podemos hacer nada. Solo actuar en el hoy, para cambiar el ayer de mañana.
domingo, 13 de enero de 2013
Cordura compartida
Cuando me voy y tú te quedas
es extraño, es difícil;
siento que me quedo contigo
y que algún otro se va,
que no hay razón para marcharse
si mi mente no sigue el camino,
si mi corazón se ha quedado allí,
en tu mano que me despide,
entre nuestras sonrisas tristes.
Cuando me voy y tú te quedas
es difícil y te extraño;
te echo de menos
aún antes de despedirnos,
aún antes de besarnos
ya se siente el hasta pronto,
y la piel conoce el frío
que suele arreciar cuando no estás.
jueves, 3 de enero de 2013
Cambiemos el mundo antes de irnos a dormir
Una pequeña implosión. Algo que no encaja, que se mueve, que se transforma.
El universo en engranajes vuelve a moverse. Tú, sólo tú, eres capaz de ponerlo en marcha.
Tú, universo, tú, tu propio mundo.
Buenas noches.
El universo en engranajes vuelve a moverse. Tú, sólo tú, eres capaz de ponerlo en marcha.
Tú, universo, tú, tu propio mundo.
Buenas noches.
miércoles, 19 de diciembre de 2012
Aunque tenga que ir a buscarte
Porque ya no entiendo los adioses que dí. Aunque tenga que desdecir todas las cosas que he dicho. Porque es algo que prometí. Y porque nos quiero.
Y prometimos, Bestia, que nunca diríamos adiós
Se acabó. No hay más camino, no quedan pasos ya andados. De nuevo he topado con la misma respuesta.
Este es el silencio que encontré, cuando ya no había canciones que pudiera escuchar.
Basta de notas prohibidas, de locura nocturna, de autoflagelación, de muerte sin renacer.
La autodestrucción, o el amor. El amor que nos hemos negado, Bestia.
¿Vienes?
La canción se repite; ha estado sonando toda la tarde, como antes.
Es una bonita forma de volverse a encontrar.
¿Sabes, Bestia?
Te quiero.
Te quiero, como sólo a mí puedo quererme, como sólo a mí puedo odiarme, como sólo a mí puedo destruirme. Como sólo tú puedes hacerme renacer.
De nuevo. Una vez más.
Bestia, es una noche bonita. Ojalá pudiésemos ir al tejado, antes de que la canción termine y vuelva a empezar.
Vamos a buscarnos, Bestia. En cualquier sitio estaremos bien.
Este es el silencio que encontré, cuando ya no había canciones que pudiera escuchar.
Basta de notas prohibidas, de locura nocturna, de autoflagelación, de muerte sin renacer.
La autodestrucción, o el amor. El amor que nos hemos negado, Bestia.
¿Vienes?
La canción se repite; ha estado sonando toda la tarde, como antes.
Es una bonita forma de volverse a encontrar.
¿Sabes, Bestia?
Te quiero.
Te quiero, como sólo a mí puedo quererme, como sólo a mí puedo odiarme, como sólo a mí puedo destruirme. Como sólo tú puedes hacerme renacer.
De nuevo. Una vez más.
Bestia, es una noche bonita. Ojalá pudiésemos ir al tejado, antes de que la canción termine y vuelva a empezar.
Vamos a buscarnos, Bestia. En cualquier sitio estaremos bien.
jueves, 13 de diciembre de 2012
Tú y yo no nacimos en octubre
Pero sigo pensando en las mil y un posibles vidas
en las que renacer
sin habernos ido,
para volvernos a encontrar.
Para volverte a buscar, no importan los años que pasen
-aunque sea en mi cabeza.
Porque la sangre corre por nuestra propia piel,
por nuestras propias manos,
por nuestra propia voluntad.
Porque herimos para poder morir a manos
de nuestra otra mitad.
Destrozar
para no tener que asesinar,
para seguir encontrándonos uno, dos
tres, cien, doscientos años después
-aunque sea en mi cabeza.
Y te sigo buscando, vidas después,
aunque tu y yo no nacimos en octubre.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)