Si me has convertido deja mi cabeza convencida en ser una pared de ladrillo,
con dos ventanas para destapar tu seductora indiscreción,
para irrumpir en tu provocadora ingenuidad
-qué mal finges, y qué bien te queda-
Ese roce imperceptible, esa imparable caricia de la vida que hace temblar al universo... ¡Renace! '¡Renace en ti, en todas esas cosas que tú eres, y déjate ser el mundo, el trueno, la chispa, el bello ser humano que nunca dejaste de ser!
lunes, 12 de enero de 2015
sábado, 10 de enero de 2015
En el extraño
Y en el desvelarse del mundo los sueños son más caos que rutina
y arde el fuego urgente, como la vida
y arde el fuego urgente, como la vida
viernes, 2 de enero de 2015
Un hilo
Hasta el bostezo ahora es menos intenso.
Soy una alfombra
y no hago nada.
Nada, nada, nada
como los peces,
que abren la boca y te miran
muy fijamente,
con su mente fijando burbujas en el coral
sobre la roca fría y gris azul,
azul cielo pero no tan cielo,
cielo para los que bajo piedra hacen tierra
y polvo, ceniza suave como tocar el aire.
Me lleno los pulmones con nada,
como los que no son peces, por ser más grandes,
tragan seres con sólo imaginarlo
-te imaginas, qué dilema para un vegetariano.
Soy una alfombra
y no hago nada.
Nada, nada, nada
como los peces,
que abren la boca y te miran
muy fijamente,
con su mente fijando burbujas en el coral
sobre la roca fría y gris azul,
azul cielo pero no tan cielo,
cielo para los que bajo piedra hacen tierra
y polvo, ceniza suave como tocar el aire.
Me lleno los pulmones con nada,
como los que no son peces, por ser más grandes,
tragan seres con sólo imaginarlo
-te imaginas, qué dilema para un vegetariano.
miércoles, 31 de diciembre de 2014
Beligerante como tantas otras veces
Como la Bestia cuando se eriza, se irrita
porque no puede hacer nada
ni sujetarme
ni lanzarme
ni romperme
ni arreglarme
y se queda la ropa varada
y con su boca afilada ella grita,
y los barcos vacíos se dan la vuelta
y muestran todo su silencioso interior.
En medio, somos más felices que nunca
beligerantes, azules bajo el agua.
porque no puede hacer nada
ni sujetarme
ni lanzarme
ni romperme
ni arreglarme
y se queda la ropa varada
y con su boca afilada ella grita,
y los barcos vacíos se dan la vuelta
y muestran todo su silencioso interior.
En medio, somos más felices que nunca
beligerantes, azules bajo el agua.
martes, 11 de noviembre de 2014
La precisión milimétrica de un desgarro bienintencionado
Esas líneas no son firmes, no son bellas, no son fieras, pero se trazan. Y permanecen en el papel.
No vas a borrarme, Bestia. No vas a llenar de tinta mis ideas. Deja de arañarnos, vuelve a sentarte conmigo a mirar cómo nace el mundo cada mañana. Exactamente en el mismo sitio. Exactamente en la misma piel.
No vas a borrarme, Bestia. No vas a llenar de tinta mis ideas. Deja de arañarnos, vuelve a sentarte conmigo a mirar cómo nace el mundo cada mañana. Exactamente en el mismo sitio. Exactamente en la misma piel.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)