Porque tú, Bestia, no me ves necesaria ahora,
es por lo que lucho.
No te maté a sangre fría
y tu me ahogas porque yo no pude.
Tengo tatuajes tuyos dentro de mi cuerpo
Ese roce imperceptible, esa imparable caricia de la vida que hace temblar al universo... ¡Renace! '¡Renace en ti, en todas esas cosas que tú eres, y déjate ser el mundo, el trueno, la chispa, el bello ser humano que nunca dejaste de ser!
domingo, 27 de octubre de 2013
miércoles, 2 de octubre de 2013
Lo que no quise decir, al tiempo que lo decía
Te confieso
que hace mucho que no escribo sobre ti.
Pero qué quieres que te diga, amor,
si no hay verso que pueda describirte
si no existe prosa que alcance a definirte;
si mis palabras desdibujan tu contorno
y sólo nuestra piel te lo devuelve
tal y como lo conozco.
que hace mucho que no escribo sobre ti.
Pero qué quieres que te diga, amor,
si no hay verso que pueda describirte
si no existe prosa que alcance a definirte;
si mis palabras desdibujan tu contorno
y sólo nuestra piel te lo devuelve
tal y como lo conozco.
lunes, 16 de septiembre de 2013
Reencuentros bajo cero, cero, cero
Eh, cuánto tiempo. ¿Qué tal, Bestia?
Casi te había echado de menos. Si, si, ya sabes; los que se odian, se aman. Y qué amor, el nuestro. Pues yo soy tú, y tanto me odias que sin mi no vives.
Y es tal mi odio, que ya no es siquiera odio, sino un amor profundo y sincero. Porque, ¿qué podemos hacer sino amarnos, sino cometer por nosotros mismos todas esas locuras que hacemos cuando estamos enamorados?
Estamos locos por nosotros mismos. Tanto que incluso nos mantenemos con vida cada día, cada minuto, cada micra de segundo. Nos amamos hasta rozar lo indecente, Bestia, ¿no es cierto? Porque yo te amo, y tu me amas.
Y al amarnos tal y como nos odiamos, nos haremos ser mejores. Porque si nosotras dos nos odiamos, y ese odio es amor... imagínate al mundo, que no odiamos, sino que amamos. Amamos al mundo como la vida, como la dulce belleza de todas las cosas que se odian y se aman, a veces sin saberlo, y a veces sin que nosotras lo sepamos.
Te quiero, Bestia. Te quiero, no sé si por voluntad propia o por instinto, pero te quiero.
Casi te había echado de menos. Si, si, ya sabes; los que se odian, se aman. Y qué amor, el nuestro. Pues yo soy tú, y tanto me odias que sin mi no vives.
Y es tal mi odio, que ya no es siquiera odio, sino un amor profundo y sincero. Porque, ¿qué podemos hacer sino amarnos, sino cometer por nosotros mismos todas esas locuras que hacemos cuando estamos enamorados?
Estamos locos por nosotros mismos. Tanto que incluso nos mantenemos con vida cada día, cada minuto, cada micra de segundo. Nos amamos hasta rozar lo indecente, Bestia, ¿no es cierto? Porque yo te amo, y tu me amas.
Y al amarnos tal y como nos odiamos, nos haremos ser mejores. Porque si nosotras dos nos odiamos, y ese odio es amor... imagínate al mundo, que no odiamos, sino que amamos. Amamos al mundo como la vida, como la dulce belleza de todas las cosas que se odian y se aman, a veces sin saberlo, y a veces sin que nosotras lo sepamos.
Te quiero, Bestia. Te quiero, no sé si por voluntad propia o por instinto, pero te quiero.
Dirección. Nunca es suficiente. Camino, camino, música, batalla, ser. No pares, no pares todavía; no es aquí, no es todavía, aún no hemos alcanzado lo mejor. Máximo, camino, no hay final, sigue, sigue, SIGUE caminando, sigue trazando, márcate, aún estás cayendo, no dejes, no te rindas, no pares, aún queda mucho por decir, mucho por hacer, mucho por cambiar, no debes terminar, elige qué debes continuar. Hay tormenta, no puedes dejar que los rayos no suenen, aprovecha la lluvia, sigue tu camino y empámpate de lo que cae, sigue, camina, no retrocedas, no te pierdas, no confíes, confíate, apártate de la senda, haz tu camino en el cielo, siguie andando, NO TE PARES, no, aún no, todavía más, aún puedes más, aún mejor, siempre mejor, siempre mejor, siempre mejor, SIEMPRE MEJOR
martes, 27 de agosto de 2013
Los gatos que no hacían ruido
No sé qué tienen las noches tristes que me hacen sonreír. Ahí descubro mi puntito masoquista; punto al que acuchillo cada vez que me da por imaginar lobos esteparios que han hecho su guarida en mi.
Y ese si que es el verdadero momento en el que se puede pensar que me gusta sufrir por sufrir, porque soy tonta y punto. Puedo darle las vueltas que quiera, puedo mascarlo hasta que desaparezca, puedo remover recuerdos hasta quedarme sin memoria, pero seguiré siendo tonta porque me acusaré de ser tonta por actos que no son de tontos. A mí, tonterías las justas; las que hacen sentir bien, las tonterías que rozan la locura y el cómoesquenosemehaocurridoantes.
El lobo y el hombre, en un mismo interior.
...
Demasiado simple para significar "humano".
No hay ser más bello, más pequeño ni más infinito capaz de ser tan sumamente imbécil como el humano.
Después de todo, el humano lo es potencialmente todo.
Definitivamente, no soy un lobo.
Y ese si que es el verdadero momento en el que se puede pensar que me gusta sufrir por sufrir, porque soy tonta y punto. Puedo darle las vueltas que quiera, puedo mascarlo hasta que desaparezca, puedo remover recuerdos hasta quedarme sin memoria, pero seguiré siendo tonta porque me acusaré de ser tonta por actos que no son de tontos. A mí, tonterías las justas; las que hacen sentir bien, las tonterías que rozan la locura y el cómoesquenosemehaocurridoantes.
El lobo y el hombre, en un mismo interior.
...
Demasiado simple para significar "humano".
No hay ser más bello, más pequeño ni más infinito capaz de ser tan sumamente imbécil como el humano.
Después de todo, el humano lo es potencialmente todo.
Definitivamente, no soy un lobo.
lunes, 26 de agosto de 2013
Melodías ajenas
Fiel a las noches de desarreglo emocional, hoy vuelvo a escribir. Vuelvo a escuchar más que la melodía de mi propia respiración, y escribo con suavidad para no despertar a nadie; aunque realmente no sepa muy bien a quién no deseo despertar.
Esta madrugada hace calor. ¿O es solo dentro de mi? Ni idea.
Me duele el cuello.
La próxima vez me castigaré escribiendo mil veces "no debo buscar mi ser en las cuerdas de un piano ajeno".
Finamente dicho, soy una persona desubicada en sus miles de cruces de caminos. Cualquier otro diría que soy una artista/música/escritora frustrada que se abandona como una mala puta entre los acordes de las canciones que hacen llorar (sobre todo por las noches), sin cobrar nada más que un mal sueño traído por la autocompasión.
Aunque ya ni la autocompasión me complace. Me queda el resquemor, como de estómago vacío, de que me faltan muchas cosas por aprender y de que no entiendo ni la mitad de lo que no llego a soñar.
De mis miles de caminos cortados, que me amenazan cuando llega la luna, me refugio en las melodías ajenas.
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